El profesor es uno de los personajes más importantes en
el alumno porque es quien va más allá del cumplir el objetivo de enseñanza
aprendizaje, debe de interesarse en los estudiantes, de cumplir sus
expectativas como seres humanos, de su personalidad y debe de saber cómo el
chico puede desarrollar al máximo su potencialidad no solo para el momento sino
también para un mañana. Debe de ir más allá de cumplir su objetivo de enseñanza
aprendizaje, debe interesarse en cómo es el alumno, su personalidad y cómo es
que se siente en el ambiente escolar y con
ello él va poder manejar la clase de una manera adecuada para todos,
donde se sientan cómodos a la hora de participar. Es muy posible que
ejercitando por parte del docente una comunicación recíproca con el alumno y no
simplemente un pasaje de conocimientos se pueda lograr este fin, y claro, sin dejar la guía y autoridad en el aula. Se
debe escuchar lo que ellos tienen que decir y modificar si es necesario algún
interés que ellos tengan en un determinado conocimiento.
Es decir, el docente debe de
propiciar el desarrollo de habilidades, el crecimiento personal, el aprendizaje
significativo y para la motivación por aprender. Hoy en día, el rol del
profesor, en aspectos socioemocionales y académicos, es aún más importante, ya
que enfrentamos tiempos de incertidumbre y angustia que han generado en los
estudiantes, sentimientos de soledad, desmotivación y depresión, por lo tanto,
el rol que ha debido representar el profesor, es de contenedor y de apoyo.
Para que este apoyo sea efectivo
y regulado, es importante entregar las herramientas necesarias a los docentes
para poder lograrlo, por esto, el rol de las autoridades en todo nivel, debe
ser, como nunca, práctico, apropiado y eficaz.
Por eso se dice en muchas
ocasiones que el profesor se enfrenta a diversos retos donde asume aun así
todas estas barreras y debe de ser capaz de lograr que el alumno adquiera el
conocimiento y los objetivos planteados en el curso. Por eso es importante que
el maestro implemente adecuaciones, u opte por adaptar estas actividades dentro
del aula para activar la motivación de
sus alumnos, captando su atención, despertando su curiosidad, mostrando la
relevancia de lo que han de aprender y creando las condiciones para mantener su
interés.
La labor de los docentes se
presenta como una misión muy dura de cumplir, ya que son muchas y diversas las
funciones propias de su cargo, más todas aquellas añadidas por parte de las
administraciones, así como de la propia sociedad, las cuales, en ocasiones, los
desbordan y alejan de su fin último: formar a los menores en una serie de
conocimientos, destrezas y valores para que puedan adquirir las capacidades
básicas y/o específicas para poder ejercer como ciudadanos.
Los docentes deberían ser
protagonistas y comprometerse en el aula, no solamente limitarse a brindar
conocimientos, deben acompañar a los alumnos en el proceso de aprendizaje, y
que sientan ese acompañamiento para que quizás probablemente cambien y se
conviertan en mejores alumnos. Esto hace a la buena enseñanza que implica la
recuperación de la ética y valores en la enseñanza así como también hace
preguntarse si lo que se enseña se justifica y es digno de que el estudiante lo
aprenda.
Por último, es importante saber
que el profesor es clave, en todo lo relativo a la formación y socialización de
los menores. Pero, para que pueda desarrollarse de una manera acertada, resulta
necesario dotar al profesorado de todos los medios que precisa, así como de un
respaldo público por parte de todos los agentes educativos y sociales. Es
necesario que los profesores formen a los alumnos desde una correcta
preparación (tanto teórica, como práctica); y con una actitud basada en la
motivación, ya que si ellos mismos no creen en el proceso formativo, ni en lo
que están transmitiendo a sus alumnos, difícilmente se pueda llegar a conseguir
un correcta educación.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario